Take my heart...
Una de las cosas que ha tenido lugar durante este mes ha sido la repentina afección cardíaca de mi papá...
Mi papá es hombre joven (55 años) alto, corpulento, que fuma pero no como camionero ni mucho menos como meretriz privada de su libertad... pero se fumaba sus cigarritos... que bebe pero que bebe buenos tragos... nada de kerosen o tan siquiera cerveza que no es mala pero no de la más saludable... Que va al gymnasio a menudo cuando se lo propone y de vez en cuando cuando se descuida... que baila cuando lo sacan a bailar, que no puede estar quieto, así es mi papá.
Pero hace quince días nos tocó salir a la carrera porque a este hombre que acabo de describir estaba sufriendo un infarto... un infarto mi papá? tenía que ser leve seguro... mi papá es fuerte!!! de verdad no se si mi creencia y serenidad para procesar y actuar frente a esta circunstancia fue fruto del razonamiento anterior o de la inocencia con la que los hijos percibimos la fortaleza de nuestros padres pero creí que tenía que ser un infarto chiquitico...
Hasta el médico creyó que fue así, por supuesto hasta que hizo el cateterismo, luego la angioplastia y constató que sus vías coronarias estaban en un estado deplorable!!! Por que Dios es grande, el infarto que sufrió mi papá no fue fulminante pero tuvo que quedarse internado en la clínica sin otra opción que someterse a un bypass en el corazón.
Fue mucho que procesar, mucho que hacer en cuestión de pocos días... de acuerdo al doctor que lo atendió y al doctor de la segunda opinión mi "gordito" tenía más del 80% de las vías coronarias seriamente comprometidas... así que hubo que operar!!! y le hicieron algo así:

Fueron 5 bypass, 3 tres stents, una cortada de unos 20 centímetros y 7 días en la clínica pero lo más importante es que Gracias a Dios y con cuidados que se debe tener de ahora en adelante, tenemos otra oportunidad para seguir disfrutando de la presencia de" mi gordito". Sigue habiendo papá fuerte para rato!!!


