A D-I-E-T-A!!!!

(hace tres años)
Estoy casi segura que muchas de las personas que conozco actualmente, no están al tanto de los problemas que he tenido con el sobrepeso, ni como era cuando era gordita, mucho menos de lo incómodo que me resultaba toda esa situación.
Gracias a Dios esos kilos de más nunca me llevaron a una enfermedad ni produjeron en mi trastornos alimenticios, pero indistintamente de eso, si los consideré siempre una limitante de mi personalidad... porque era algo en lo que pensaba a cada momento!!! Y no es que no intenté dietas, bebidas, merengadas, el mismo ejercicio... de todo probé y siempre vivía restringuiendo la cantidad y el tipo de comidas pero sencillamente nunca obtuve los resultados que esperaba y más temprano que tarde, volvía a engordar!!!
Recuerdo incluso un episodio en el que decidí asumir mi gordura y dejarlo así... no es que fuera el trauma de mi vida pero tenía la idea que si lo asumía en vez de negarlo, por lo menos iba a ser una gordita feliz... me compré ropa más grande, no me preocupé por las cervezas y procuré convencerme de que era mejor asi.
Sin embargo al poco tiempo vi los resultados que una dieta habia producido en dos compañeras de trabajo y me animé a hacer un último intento y probar si esta vez saldría contenta... Y afortunadamente asi fue!!! Aqui se combinó trabajo familiar para respetar la dieta, compromiso de viajar dos horas hasta la oficina del doctor e incluso permiso laboral para llegar a tiempo a las clases de tae-bo; parece increíble, pero en dos meses llegué a mi peso ideal!!! perdi hasta la ropa interior y mucha de la ropa grande que había comprado se quedó sin estrenar... 
(despues de terminar la dieta)
Ahora, mi personalidad no cambió, no me volví loca, no empecé a comprarme ropa de quinceañera, no me vengué de los hombres ni me hice más extrovertida, sencillamente me hizo sentirme contenta conmigo misma, contenta con mi imagen y reconciliada con el espejo.
Lamentablemente muchos acontecimientos de cuidado que me rondaron los últimos meses, mellevaron a un aumento del 50% del peso que hace unos dos años perdí... pero aparte de eso, estaba recuperando los temores y los viejos fantasmas... Menos mal, llegó un momento en que me percaté de ello, y esta vez no para "repetir hasta convencerme" que soy una gordita feliz, si no para dejarme ser, recordarme que en esencia nunca he dejado de ser la misma persona y, lo mejor de todo: que es sólo una etapa más que por supuesto va a terminar jajaja!!!
De hecho ahorita estoy contenta... esta semana empecé la dieta sin doctor pero con verdadero fundamento, no hay apuros pero si la tranquilidad de saber que nunca he dejado de ser la bonita persona que soy.
(actualmente)



